El blog oficial de Tania A. Santos

miércoles, 13 de diciembre de 2017

¿Te comprarías este lector electrónico? | Letras de Tania




Un día del año 2014 andaba en el cine, viendo la cartelera y dudando acerca de qué película ver, cuando apareció frente a mí el cartel de la película conocida en los cines de México como "Está detrás de ti", y en inglés "It follows". 

Me encantó, porque despertó muchas ideas y reflexiones, aún después de haber salido de la sala. Tiene una trama interesante y un guión excepcional, pero creo que lo que más resaltó a la vista en esta peculiar película fue que a pesar de que parece ambientada en los años ochenta, una de las chicas de nombre Yara carga consigo a todos lados un lector electrónico con forma de almeja de mar. Al ser los lectores electrónicos una tecnología relativamente reciente, esto sacar a teorizar, y luego a reafirmar que se trata más de una película con intenciones anacrónicas, para que pareciera intencionalmente que no había un tiempo ni un espacio exactos en donde pudiéramos colocarla con nuestras teorías. 

Fuera de si se trata de un recurso colocado a propósito, el lector electrónico en sí tiene una apariencia curiosa que me hizo investigar en cuanto salí del cine, si realmente existía un producto como ese y por supuesto, si podía conseguir uno para mí. 

El eterno debate libro físico-electrónico no viene al caso porque en lo personal, me fascina poder tener acceso a la lectura desde prácticamente cualquier soporte. Si son libros inalcanzables de manera física, no me molesta en lo más mínimo adquirir un libro electrónico si con ello cumplo mi objetivo de poder disfrutarlo. Es por ello que valoré la "practicidad" de este dispositivo presentado en la película y me obsesionaba un poco la idea de poder cargar mis libros a todos lados en un aparato de tan curiosa forma y color. Tengo que aclarar que soy fanática de los moluscos y almejas, sobre todo en ilustraciones o de aquellos que puedes descubrir de vez en cuando al caminar por una playa, o al acercarte a la zonas aledañas de compras, donde siempre he podido encontrar y disfrutar de la peculiar forma y belleza de estos objetos tan cercanos al mar y a la naturaleza. 

¿Les gustaría poder leer desde un dispositivo así?

Por desgracia, este pequeño y peculiar lector no existe en la realidad, y esto lo dijo el director en una entrevista. En realidad, decidió que valía la pena convertir un estuche de maquillaje de los años 50's en un lector electrónico para la película en aras de hacerla parecer un sueño, y de esta forma lograr el efecto de que no se pudiera catalogar en ninguna época específica. 

Sin duda logró su cometido, aunque a costa de mi fantasía de haber adquirido en un futuro cercano un lector electrónico tan lindo. Tendré que seguir leyendo de las maneras vigentes hasta ahora, o al menos, hasta que alguien tome esta idea y la venda. Me pregunto si alguien además de mí la compraría... 

¿Qué hay de ti? 
¿Te gustaría tener un lector electrónico como este? 
Cuéntame tu opinión en los comentarios. 

¡Nos leemos pronto!

Tania S.

sábado, 9 de diciembre de 2017

Viaje otoñal. Parte 1 | Letras de Tania


A finales de octubre tuve la suerte de viajar a Estados Unidos. Específicamente a New York, Salem y Providence. 

Fue un viaje breve pero muy intenso en todos los sentidos. Hay demasiado que podría contar pero trataré de ir por orden y con calma porque me gusta saborear a través de los recuerdos que guardo escritos y por supuesto, las fotografías.

New York City 

Debo confesar que no había volado sola antes, así que me sentía algo nerviosa, pero no ocurrió nada extraño (además del hecho de pasar 4/30 horas junto a dos desconocidos).

Del aeropuerto JFK (al sur de New York), tomé un autobús que me dejó cerca de la 7ma avenida, desde donde caminé mirando la ciudad en movimiento hasta el lugar en el que me encontraría con una amiga con la que conviviría durante todo el viaje.

La saludé, dejé la maleta en el lugar donde nos íbamos a hospedar, y salimos de inmediato a conocer una pizca de NY. Caminamos hasta el Museo de Historia Natural, donde me maravillé con la cantidad de fósiles y animales que representaban distintos ecosistemas (el marino fue sin duda mi favorito).  







Después de recorrerlo casi completo, salimos para comer un sandwich en uno de los food trucks que había cruzando la calle. Fue un momento relajante para tomar fotografías y descansar las piernas antes de continuar nuestro camino. 


Un poco más tarde, atravesamos a pie Central Park para dirigirnos al MET (Museo Metropolitano de Arte), donde nos maravillamos con la sala egipcia, las armas que conservan de distintas épocas, el ala de pintura del renacimiento, y pizcas de otras secciones para las cuales la energía se me estaba terminando. Y no es exageración, porque creo que durante ese primer día caminamos alrededor de 15km. Hubiera querido tener la energía, condición o tiempo para ver lo demás, pero desgraciadamente íbamos con el tiempo muy limitado y mi agotamiento no ayudó en nada.




Por la noche volvimos muy cansadas al alojamiento. Al día siguiente teníamos que tomar el autobús a Providence a las 5pm así que no nos daría tiempo de volver por las maletas. La solución: llevar las maletas con nosotras. Caminamos sobre la 5ta avenida, La Catedral de San Patricio, pasamos por el Centro RockefellerTimes Square y de ahí toda la 7ma avenida. 

Comimos, y después nos dirigimos al High Line, que recorrimos tranquilamente hasta que nos acercó a la estación de autobuses Port Authority, desde la que partimos hacia Providence.


Anochecía cuando salimos de New York, y pudimos disfrutar de las vistas de la ciudad antes de alejarnos por la carretera...


Pronto les contaré la siguiente parte del viaje. Espero que hayan disfrutado de esta breve semblanza, al igual que de las fotografías. 

¿Les gusta viajar? ¿Qué lugares han visitado? Cuéntenme en los comentarios. 

¡Nos leemos pronto!

Tania S. 




miércoles, 6 de diciembre de 2017

Reto de escritura: actualización final | Letras de Tania



Ha terminado noviembre.

30 días escribiendo sin parar, y he sobrepasado las 50,000 palabras del NaNoWriMo.

¡Al fin lo logré! El pasado 29 de noviembre cumplí con la meta y el 30 la superé por unas cuantas palabras. Cuando comencé este reto no sabía lo difícil que iba a ser sostenerlo, y hubo días que pasé dando muchas vueltas y tomando notas por todos lados para luego pasarlas a la novela y desarrollarlas de manera plena, justo como se lo merecían. Como resultado de haber tomado este reto en serio y un día a la vez, hasta que me sorprendí a mí misma terminando antes del tiempo estipulado. 

Les dejo la crónica de cada día, documentada originalmente en el instagram del blog: haz click AQUÍ para visitar la cuenta completa. 






Gráfica final del reto
¡En verdad lo logré! Realmente me probé que podía ser tan productiva como quisiera si me planteaba un plan desde el principio y era estricta con mis hábitos y horarios. Ahora tengo una novela completa en mis manos, la cual dejaré reposar todo diciembre para empezar de lleno con la edición los primeros días de enero. 

Ahora, me dedicaré a escribir otros cuentos y proyectos que tengo en puerta con la seguridad de que todo es posible si hay esfuerzo y dedicación de por medio. 

Imagen que NaNoWriMo para conmemorar la victoria

¿Qué opinan de este tipo de retos? 
¿Han tenido alguno similar de escritura, o de otra área? 
¿Cómo les fue? 
Cuéntenme en los comentarios. 

¡Nos leemos pronto! 

Tania S.